Los Chapitos analizan entrega negociada con EE.UU.
Los Ángeles. De acuerdo con un reportaje de Los Angeles Times, los hermanos Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, líderes de la facción de Los Chapitos dentro del Cártel de Sinaloa, estarían sosteniendo conversaciones con autoridades estadounidenses para explorar una posible entrega negociada.
Contexto de las conversaciones
Los contactos habrían iniciado hace aproximadamente un año, según fuentes cercanas a las investigaciones federales.
La decisión de avanzar dependería del desenlace de los procesos judiciales contra sus hermanos Ovidio Guzmán López y Joaquín Guzmán López, quienes colaboran actualmente con fiscales estadounidenses tras su extradición.
El Departamento de Estado y el Departamento de Justicia mantienen desde 2023 una recompensa de 10 millones de dólares por información que lleve a la captura de cada uno de los Guzmán Salazar.
Fractura interna del Cártel de Sinaloa
La situación de los hermanos está ligada al caso de Ismael “El Mayo” Zambada, detenido en julio de 2024 junto con Joaquín Guzmán López.
En diciembre de 2025, Joaquín aceptó cargos de narcotráfico y lavado de dinero, además de reconocer su participación en el secuestro y traslado de Zambada a EE.UU.
Este hecho detonó una fractura interna en el cártel, que desde septiembre de 2024 enfrenta una disputa entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos, encabezada por Ismael Zambada Sicairos.
La confrontación ha generado una ola de violencia en Sinaloa, marcada por asesinatos, secuestros y ataques armados.
Procesos en curso
La sentencia de Ovidio Guzmán “El Ratón” está prevista para el 27 de julio de 2026.
La próxima audiencia de Joaquín Guzmán López fue programada para el 2 de junio de 2026.
Analistas consideran que el resultado de estos casos podría influir directamente en cualquier eventual acuerdo de entrega de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo.
Comentario editorial
La posibilidad de una entrega negociada de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar marcaría un giro histórico en la estrategia de EE.UU. contra el narcotráfico. La colaboración de sus hermanos ya ha debilitado la cohesión del Cártel de Sinaloa y ha intensificado la violencia interna. Si se concreta, el acuerdo podría redefinir el mapa criminal en México y abrir un nuevo capítulo en la cooperación judicial bilateral.
