Combate al crimen, ¿si o no?
Redacción por: Mtro Armando Garay
Hay golpes al narcotráfico que el poder prefiere minimizar cuando no los protagonizó. El desmantelamiento de seis laboratorios clandestinos en el municipio de Morelos, Chihuahua es, por su escala, uno de los operativos antinarcóticos más relevantes de los últimos años en el país. Y sin embargo, en Palacio Nacional se habla de otra cosa.
La narrativa federal convirtió el episodio en un escándalo diplomático: la posible presencia de agentes de la CIA en el operativo, sin claridad sobre autorización para actuar en territorio mexicano, se volvió el único ángulo que le interesó explotar a la 4T. La presidenta Sheinbaum preguntó públicamente quién autorizó a los agentes extranjeros. Morena propuso comisiones de investigación. El ruido fue calculado. El laboratorio, en cambio, pasó casi desapercibido en el discurso oficial.Es la caja china perfecta: atacar el procedimiento para no reconocer el resultado. Y claro, que mejor, si esto distrae de temas de privilegios para los hijos de Ebrard y Noroña.
El propio Cesar Jáuregui lamentó que la controversia por la presencia de agentes extranjeros haya restado visibilidad a lo que calificó como un golpe histórico al narcotráfico. Y tenía razón en el fondo.. El exfiscal reconoció que existieron omisiones en la información y en la gestión institucional, particularmente en lo relacionado con la participación de personas extranjeras en el operativo. Nadie lo niega. Pero asumió la responsabilidad con una contundencia que en este país escasea: presentó su renuncia irrevocable para permitir que las investigaciones se desarrollen con autonomía y fortalecer la confianza pública.
Eso se llama rendición de cuentas. Algo que el gobierno federal lleva dos sexenios sin practicar con esta nitidez.
Contrasta dolorosamente con la actitud de una federación que cifra mil 887 laboratorios desmantelados en cifras de boletín, mientras García Harfuch reporta resultados ante cámaras sin que nadie pregunte por los cárteles que siguen operando con plena libertad en territorios donde el Estado federal brilla por su ausencia. Los números se acumulan; la violencia no cede. El gobernador de Sinaloa Rocha Moya se queda sin visa americana, pero eso, ¿a quien le importa?.
La Sedena desmintió que el laboratorio en Chihuahua fuera el más grande del país, en un reflejo revelador: la disputa no era por la verdad, sino por el crédito. Si el golpe no lo da el gobierno federal, hay que achicarlo. La realidad es que hay un gobierno que se ha decidido por enfrentar al crimen, la Federación ¿estara dispuesta a hacer lo mismo?
Al tiempo.
