Andy López Beltrán y el giro en el aniversario de Morena
Por César Olvera
El festejo del aniversario de Morena en el Auditorio Nacional dejó más que discursos y quejas internas: marcó un cambio en la actitud pública de Andy López Beltrán.
Las tensiones del evento el discurso de Ariadna Montiel fue calificado como deslucido.
La alcaldesa de Tepic, Geraldine Ponce, se retiró de manera intempestiva.
Luisa María Alcalde se quejaba de que buena parte de la militancia se había retirado apenas iniciado el acto.
El cambio de Andy
El comentario unánime fue sobre el hijo del expresidente:
Llegó puntual y casi sin escolta.
Saludó a todos los asistentes, sin importar rango o prominencia.
Se mostró abierto a las fotos, protagonizando un auténtico festival de selfies.
Incluso compartió su número telefónico y aceptó encuentros privados con militantes.
Una interpretación es que Andy buscó acercarse a la militancia para contrarrestar el impacto de sus recientes escándalos: las imágenes de Amílcar Olán en Suiza, la nota explosiva de The New York Times y los arrestos de Iván Casarín “El Tanque” y el capitán Miguel Ángel Solano “Capitán Sol”.
Otra lectura apunta a que su padre, Andrés Manuel López Obrador, le habría pedido mostrarse más cercano y colaborativo para disipar el ruido mediático sobre su patrimonio.
Conclusión
El aniversario de Morena dejó claro que Andy López Beltrán intenta reconfigurar su perfil político. De la distancia habitual pasó a la cercanía con la base, en un gesto que busca recomponer su imagen y proyectar un liderazgo más accesible. El reto será sostener esta actitud en un contexto donde cada movimiento suyo es leído como parte de la disputa interna rumbo a 2027.
