Caen figuras cercanas a Rocha tras acusación en Nueva York
Culiacán, Sinaloa. La acusación presentada por la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York contra el gobernador Rubén Rocha Moya y su círculo más cercano provocó un reacomodo inmediato en la política sinaloense. Entre los señalados se encuentran el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, y el senador Enrique Inzunza, quienes eran parte de la estrategia sucesoria del mandatario estatal.
Estrategia truncada
El plan del grupo compacto de Rocha consistía en proyectar a Juan de Dios para las elecciones del próximo año y ubicar a Inzunza en la capital estatal.
Gámez había iniciado reuniones en la CDMX con encuestadores y analistas para mostrarse como una figura renovada.
Inzunza concentraba su actividad política en Culiacán, pese a las tensiones derivadas de episodios violentos como el secuestro de Ismael “Mayo” Zambada y el asesinato de Héctor Melesio Cuen en 2024.
La acusación en Nueva York derrumbó ese despliegue y dejó en evidencia los vínculos de ambos con Rocha.
Reacomodo político
La caída del “triángulo” Rocha–De Dios–Inzunza despeja el camino para la senadora Imelda Castro, quien ha mantenido distancia del gobernador y no carga con señalamientos de este calibre.
Al mismo tiempo, otras legisladoras comienzan a acelerar sus planes:
Tere Guerra, diputada local.
Graciela Domínguez, diputada federal, quien ya ha sostenido conversaciones con allegados a Palacio Nacional.
Comentario editorial
La acusación en Estados Unidos no solo golpea a Rocha, sino que desarma la estrategia política de su grupo en Sinaloa. El vacío abre espacio para figuras que han sabido mantenerse al margen de las polémicas, como Imelda Castro, y coloca a nuevas aspirantes en la órbita de Palacio Nacional. El caso confirma cómo las investigaciones internacionales pueden alterar de manera abrupta los equilibrios internos de Morena y redefinir candidaturas locales.
