El caso Ruffo sacude la Comisión Permanente: oficialismo acusa al PAN de “partido del huachicol” y oposición responde con denuncias de persecución política
El caso del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, dominó la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión este miércoles, generando un clima de confrontación entre oficialismo y oposición. Mientras Morena acusó al PAN de ser “el partido del huachicol”, los legisladores panistas denunciaron una persecución política y una “cortina de humo” para desviar la atención de la crisis de seguridad.
Morena endurece su discurso
Desde la tribuna del Senado, el vocero de Morena en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila, sostuvo que el caso derrumbó la narrativa del PAN sobre corrupción y seguridad.
“Hoy sabemos que ustedes son los reyes del huachicol”, lanzó contra la bancada panista, vinculando el caso con el gobierno de Felipe Calderón, el exsecretario de Seguridad Genaro García Luna y el llamado Cártel Inmobiliario de la alcaldía Benito Juárez.
Ávila citó una investigación publicada por El País México que señala presuntos vínculos entre una agencia aduanal relacionada con Ruffo y una empresa importadora bajo investigación. Según la FGR, el fraude podría superar los 4,600 millones de pesos.
La diputada morenista Andrea Navarro reforzó la postura oficialista al rechazar que exista persecución política:
“No es un señalamiento, es una imputación formal”, afirmó, responsabilizando al modelo energético de los gobiernos del PRI y PAN por el surgimiento del huachicol fiscal.
La defensa del PAN
La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, calificó a Ruffo como “un preso político” y acusó al gobierno de utilizar el caso para ocultar la crisis de seguridad y los cuestionamientos internacionales en materia de combate al crimen organizado.
“Es un preso político para intentar ocultar la verdad y distraer la atención nacional”, sostuvo.
El diputado panista Marcelo Torres Cofiño elevó el tono y acusó al oficialismo de fabricar una “miserable cortina de humo” mediante el uso de una “jueza carnal”. Además, exigió investigar presuntos vínculos de personajes cercanos a Morena con redes de contrabando.
PRI y MC marcan distancia
El coordinador del PRI en San Lázaro, Rubén Moreira, evitó cerrar filas con Ruffo, pero exigió respeto al debido proceso y que la investigación alcance a toda la estructura responsable del tráfico ilegal de combustibles. “Un fenómeno de esa magnitud no podría operar sin la participación u omisión de distintas autoridades”, señaló.
El diputado de Movimiento Ciudadano, Gibrán Ramírez, también intervino en el debate, aunque la tensión escaló cuando la senadora priista Carolina Viggiano encaró a la morenista Sandra Simey Olvera por la inseguridad en Hidalgo. El intercambio obligó a la presidenta de la Comisión Permanente, Laura Itzel Castillo, a interrumpir momentáneamente la sesión.
Un debate que refleja la polarización
El caso Ruffo se ha convertido en un símbolo de la confrontación política: para Morena, es la prueba de que el PAN está vinculado al huachicol fiscal; para la oposición, es un montaje para desviar la atención de la violencia y la inseguridad que atraviesa el país.
Comentario
En la Comisión Permanente, Ruffo es al mismo tiempo “rey del huachicol” y “preso político”. La política mexicana logra lo imposible: que un mismo personaje sea villano y mártir en la misma sesión.
