Gobierno busca frenar alza del jitomate y la tortilla
Ciudad de México. Tras el repunte de la inflación en marzo a 4.6%, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su gobierno ya dialoga con productores y comercializadores para contener el encarecimiento de dos productos clave en la dieta mexicana: el jitomate y la tortilla.
El jitomate, foco de alarma
El precio del jitomate aumentó 40% mensual en marzo, según el INEGI. Sheinbaum cuestionó la disparidad de precios: “¿Cómo es posible que en las tiendas del ISSSTE esté a 20 pesos el kilo y en Walmart a más de 80?”. El subsecretario de Ingresos de Hacienda, Carlos Lerma, explicó que la mitad del costo proviene de la materia prima y la otra mitad de la logística, y aseguró que trabajan en “eliminar eslabones” de la cadena.
Especialistas señalan presiones adicionales: inseguridad en Sinaloa, principal productor; la sequía en Texas; y el arancel antidumping de 21% impuesto el año pasado.
La tortilla, en debate
Aunque no ha subido, el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) amagó con un incremento de entre dos y cuatro pesos por kilo. La UNIMT descartó el alza, pero el tema encendió las alarmas. Sheinbaum aseguró que el precio del maíz está a la baja y que no hay justificación para un aumento.
Un alza generalizada de 2 pesos por kilo tendría un impacto de 9.3 puntos base en la inflación, según cálculos de Banamex, lo que complicaría los esfuerzos oficiales por contenerla.
El trasfondo económico
El gobierno insiste en que el repunte inflacionario es estacional y dentro del rango de Banxico, pero reconoce que un aumento en la tortilla sería un golpe directo a los bolsillos y a sectores como taquerías y restaurantes, que ya se han encarecido casi 50% desde la pandemia.
Comentario
El jitomate se vende como si fuera joya y la tortilla amenaza con convertirse en artículo de lujo. El gobierno habla de acuerdos y cadenas logísticas, pero en la mesa de los mexicanos la inflación se mide en tacos cada vez más caros.
