Moody’s advierte que Pemex seguirá dependiendo de Hacienda
Ciudad de México. La calificadora Moody’s Ratings anticipa que Pemex requerirá apoyo gubernamental por al menos cinco años más, con transferencias estimadas en alrededor de 10 mil millones de dólares anuales. La previsión contradice el objetivo planteado por el Gobierno de Claudia Sheinbaum, que había asegurado que la petrolera dejaría de necesitar apoyos adicionales en 2027.
El piso de 2027 y el repunte en 2028
En el proyecto presupuestal enviado al Congreso, la Secretaría de Hacienda incluyó recursos por 81,100 millones de pesos (cerca de 5 mil millones de dólares). Según Moody’s, este monto no refleja una disminución real, sino que responde a menores vencimientos de deuda en ese año.
La analista Roxana Muñoz explicó que para 2028 los apoyos volverán a aumentar, en torno a 9 mil millones de dólares, debido a mayores vencimientos de deuda. Bajo esta trayectoria, la deuda de Pemex podría alcanzar 51 mil millones de dólares en 2030, manteniéndose en niveles elevados incluso con refinanciamientos.
Presiones operativas
Moody’s advierte que la dependencia de Pemex no solo es financiera, sino también operativa:
Producción baja: aunque se estabilizó en los últimos trimestres gracias a los condensados, incrementar la producción sigue siendo un reto.
Planta productiva deteriorada: falta de tecnología de punta y problemas laborales.
Gobernanza política: la especialista Rosanety Barrios señaló que la gestión sexenal limita la capacidad de atraer inversión y recuperar producción.
“No se logrará mejorar la producción si seguimos colgados de una agenda sexenal, se vuelve muy complejo para los negocios petroleros”, afirmó Barrios.
Lectura política y económica
Dependencia prolongada: Pemex seguirá atado a Hacienda, alejando la meta de autosuficiencia.
Presión fiscal: los apoyos recurrentes representan una carga para las finanzas públicas y podrían afectar la calificación soberana de México.
Riesgo estructural: la combinación de deuda elevada y baja producción mantiene a Pemex como un factor de vulnerabilidad para la economía nacional.
Conclusión
La lectura de Moody’s contrasta con la visión oficial de Hacienda, que presume avances financieros y el regreso de Pemex al mercado local de deuda. Sin embargo, la calificadora advierte que los apoyos no desaparecerán y que la petrolera seguirá siendo una presión para las finanzas públicas y el perfil crediticio soberano de México al menos hasta 2030.
