PAZ: entre la sombra y la autonomía
El recién creado Partido PAZ —nacido de la organización Construyendo Sociedades de Paz— enfrenta su primera batalla política: demostrar que no es un satélite de Morena. Tras obtener su registro oficial como partido nacional por parte del INE, sus dirigentes han rechazado los señalamientos de subordinación y aseguran que competirán con una plataforma propia rumbo a las elecciones de 2027.
La narrativa de independencia
La vocera Alejandrina Moreno sostuvo que la etiqueta de “partido satélite” carece de fundamento. Recordó que la organización tiene una trayectoria previa al surgimiento de la llamada cuarta transformación, y que su estructura territorial está consolidada en los 32 estados y 300 distritos federales.
PAZ afirma que podrá postular candidatos en las 17 gubernaturas en disputa y en las 300 diputaciones federales.
Sus ejes programáticos giran en torno a la justicia, la dignidad y la paz.
Aunque reconoce una relación cordial con el gobierno de Sheinbaum, insiste en que sus decisiones serán independientes.
El origen y el contraste
El Partido PAZ tiene raíces en el entorno del desaparecido Partido Encuentro Social (PES) y posteriormente del Partido Encuentro Solidario (PESo). Esa experiencia, aseguran sus dirigentes, les permitió construir una base territorial que ahora buscan consolidar bajo una nueva identidad.
El registro de PAZ se dio junto al de Personas Sumando en 2025, elevando a ocho el número de partidos nacionales. En contraste, el INE rechazó las solicitudes de México Tiene Vida y Que Siga la Democracia, tras detectar irregularidades en afiliación, financiamiento y presunta participación de ministros de culto.
El reto de legitimidad
La narrativa de independencia será puesta a prueba en campaña. En un escenario donde los partidos emergentes suelen ser vistos como extensiones del poder dominante, PAZ deberá demostrar que su discurso no es solo retórico. La clave estará en su capacidad de presentar candidatos competitivos y propuestas que trasciendan la sombra de Morena.
“La paz que promete PAZ no será creíble si no logra emanciparse del poder al que dicen no deberle obediencia.”

