Sheinbaum anticipa mantener vacaciones escolares completas
Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó este lunes que no se aplicará un adelanto generalizado de las vacaciones escolares, en la antesala de la reunión del consejo de la SEP, encabezado por Mario Delgado.
Postura presidencial
En su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que la idea es conservar las seis semanas de vacaciones previstas originalmente en el calendario escolar:
“La idea es que sea un consenso como fue la decisión del viernes. Ahora hay que escuchar y esencialmente que se mantengan las seis semanas de vacaciones. Quizá en algunos casos se adelante”.
La mandataria subrayó que la decisión final será tomada por consenso en el consejo de Educación.
Rechazo social
El anuncio de Delgado sobre ajustar el calendario por el Mundial y la ola de calor generó rechazo absoluto en encuestas realizadas por el gobierno, incluso entre votantes de Morena.
• Organizaciones de padres de familia, la CNTE, la CNDH y el IMCO criticaron la medida.
• En redes sociales también se multiplicaron las quejas por el riesgo de agravar el rezago educativo.
Respaldo a Delgado
Sheinbaum defendió al titular de la SEP, señalando que ha sido objeto de una campaña de críticas:
“No fue una decisión, una ocurrencia de Mario sino a petición de muchos maestros y de padres de familia que se hizo este planteamiento y todos lo votaron”.
La presidenta recordó que el anuncio del jueves fue aprobado por unanimidad por los secretarios de Educación estatales, y reprochó que gobernadores como Samuel García, Pablo Lemus y Libia Dennise se deslindaran después:
“Ahora salen gobernadores a decir que no están de acuerdo y tienen derecho, pero sus secretarios de Educación lo aprobaron el viernes”.
Comentario editorial
El episodio refleja la tensión entre la SEP y la Presidencia en torno a la conducción educativa. Mientras Delgado insiste en ajustes por razones logísticas y climáticas, Sheinbaum busca contener el rechazo social y preservar la narrativa de consenso. La polémica exhibe la fragilidad de la coordinación política y la sensibilidad del tema educativo en un país marcado por rezago y exigencias de calidad.
