Sheinbaum niega revisión de consulados mexicanos en EE.UU.
Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este viernes que los consulados mexicanos en Estados Unidos estén bajo revisión del gobierno de ese país, como reportó CBS News, y negó que estas oficinas realicen actividades políticas en territorio estadounidense.
Postura presidencial
En su conferencia matutina, Sheinbaum afirmó:
“Es completamente falso. No tenemos ninguna queja de algún consulado haciendo otra cosa. Todo lo demás es propaganda”.
La mandataria recordó que, por instrucción oficial, los cónsules deben respetar la política interna de EE.UU. y que su función principal es proteger a la ciudadanía mexicana.
El reporte de CBS
Según la cadena estadounidense, el Departamento de Estado estaría revisando los 53 consulados mexicanos en EE.UU., con la posibilidad de ordenar cierres en medio de tensiones bilaterales. Un funcionario citado por el medio aseguró que el objetivo es alinear la política exterior con las prioridades de la administración de Donald Trump.
Reacciones
El exembajador Arturo Sarukhan advirtió en redes sociales que esta acción sería una presión política y reflejaría un deterioro en la relación bilateral. Sheinbaum respondió que no conocía la publicación, pero dijo no estar de acuerdo con esa interpretación.
Defensa de la soberanía
La presidenta insistió en que no existe injerencia política desde los consulados:
“Está plasmado en la Constitución la autodeterminación de los pueblos. No tenemos por qué influir en la política de Estados Unidos desde México”.
Finalmente, subrayó que, pese a las diferencias con Trump, su gobierno busca mantener una relación de cooperación con Washington.
Comentario editorial
La aclaración de Sheinbaum busca contener la narrativa de que México estaría utilizando sus consulados como instrumentos políticos en EE.UU. El desmentido refleja la tensión creciente en la relación bilateral y la necesidad de blindar la imagen institucional de la Cancillería. La insistencia en la soberanía y la cooperación muestra que el gobierno mexicano intenta equilibrar firmeza diplomática con pragmatismo frente a la administración Trump.
