Sheinbaum presiona a gasolineros para reducir precio del diésel
Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este viernes que su gobierno trabaja en nuevas medidas para atender las demandas del sector gasolinero y lograr un mejor acuerdo sobre el precio del diésel, combustible clave para el transporte de mercancías.

Reunión con Hacienda y gasolineros
Sheinbaum explicó que el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, revisa propuestas como la reducción de comisiones en pagos con tarjeta y vales.
“Hay buenas noticias”, adelantó la mandataria sobre la reunión prevista para el martes, sin dar más detalles de la propuesta oficial.
El objetivo es mantener la reducción del precio del diésel y evitar nuevas presiones inflacionarias.
Acuerdo reciente y quejas del sector
El gobierno anunció esta semana un acuerdo para topar el precio del diésel en 28 pesos por litro, aunque gasolineros advierten que no es viable en todas las regiones por problemas de logística y transporte. Además, alertan que algunos competidores podrían estar recurriendo a combustible ilegal para cumplir con el tope.
Inflación y riesgos
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 4.53% en la primera quincena de abril, apenas por debajo del 4.63% de marzo.
El jitomate sigue siendo el principal factor de presión, con una aportación de hasta 20 puntos base al índice.
Analistas atribuyen el encarecimiento a problemas de seguridad en zonas productoras y al aumento del precio del diésel, impulsado por tensiones geopolíticas en Irán.
Expertos advierten que la inflación podría mantenerse por arriba del 4% hasta junio, superando el rango objetivo del Banco de México (3%), lo que implicaría dos trimestres consecutivos fuera del nivel tolerado.
Comentario editorial
La estrategia de topar el precio del diésel refleja la urgencia del gobierno por contener la inflación, pero también expone las tensiones entre Palacio Nacional y los gasolineros. El riesgo es que, en lugar de estabilizar el mercado, se incentive la informalidad y el contrabando de combustible. La economía mexicana necesita soluciones estructurales, no parches que se desgasten en pocas semanas.
