Prueba PISA en Mèxico.
Fotografía y redacción por: Mtro Armando Garay
Ayer se publicaron los resultados de PISA 2025 y México volvió a reprobar. No es sorpresa, es patrón. El país obtuvo 388 puntos en matemáticas, su peor marca en 20 años, 408 en lectura y 414 en ciencias, ubicándose en el penúltimo lugar de la OCDE en lectura y ciencias. Peor aún: la respuesta oficial fue minimizar la prueba. El secretario de Educación, Mario Delgado, pidió no compararnos con países ricos. La presidenta Sheinbaum ya había dicho desde campaña que elevar PISA no debía ser el objetivo. Con esa actitud, no hay diagnóstico posible. Sin diagnóstico, no hay cura. Y por si fuera poco, el director de materiales educativos de la SEP marx Arriaga comento que las habilidades y competencias que evalua la prueba PISA solo sirven para generar empleados sumisos para las trasnacionales.
Con comentarios como estos, podemos darnos cuenta del por que la caida tan drastica de la educación en nuestro país, sin embargo aquí les dejo cinco razones a mi parecer por las que el Estado mexicano está fallando en educación:
1. Presupuesto por debajo del mínimo internacional. La UNESCO recomienda destinar al menos 4% del PIB a educación. México invierte apenas 2.96%. Esa brecha equivale a 355 mil millones de pesos anuales que no llegan a las aulas. Más gasto en becas clientelares no sustituye la inversión estructural.
2. Sin evaluación nacional desde 2019. La desaparición de PLANEA y la debilitación de Mejoredu dejaron al sistema educativo mexicano sin brújula interna. No sabemos cuánto aprenden nuestros niños de año en año porque el gobierno decidió que medir era incómodo. PISA se convirtió en el único espejo, y lo estamos rompiendo a pedradas.
3. Siete de cada diez alumnos, sin matemáticas básicas. El 70% de los estudiantes mexicanos no alcanza el nivel mínimo de competencia matemática según PISA 2025. Solo el 0.1% llega a un desempeño alto, frente al 8% del promedio de la OCDE. Eso no es brecha educativa: es abismo generacional.
4. La nueva currícula, un experimento sin evidencia. El plan de estudios 2022, impuesto por la 4T sin consenso pedagógico ni evaluación piloto, eliminó progresiones de contenido y desdibujó los objetivos por grado. El resultado: maestros sin mapa y alumnos sin destino.
5. Un gobierno federal que no le gusta la auto critica. El gobierno actual eliminó las evaluaciones docentes, el que desdeña la medición y la evaluación no puede pretender mejorar, pese a todo, presume un sistema que “tiene resiliencia”. Resiliencia no es aprender. Es aguantar. Y eso no le alcanza a ningún niño para salir de la pobreza.
Un pais que no invierte en educación esta condenado a la ignorancia y a la pobreza, lo que me parece perverso es cuando esto se hace de forma deliberada como en el gobierno federal actual. Al tiempo.
