Aldama mantiene vivo el sabor del membrillo; Josefina Gamero lleva 10 años elaborando ate y productos artesanales
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
En Aldama, una tradición familiar continúa llegando a las mesas a través del trabajo artesanal de productores que mantienen viva la elaboración de productos derivados del membrillo. Entre ellos se encuentra Josefina Gamero Sigala, quien desde hace una década se dedica a preparar ate de membrillo, cremas y otros productos regionales.
Josefina explicó que la elaboración del ate forma parte de una tradición que aprendió desde su familia, ya que sus padres se dedicaron durante años a esta actividad. Actualmente, ella y su familia llevan aproximadamente 10 años produciendo estos alimentos de manera artesanal, su marca es Aleyka.
“Mis papás a eso se dedicaron siempre y nosotros tenemos ya 10 años”, explicó durante la entrevista realizada en Aldama.
El trabajo de la familia no se limita al membrillo. Josefina también señaló que su esposo se dedica a la apicultura, por lo que cuentan con colmenas y producen diferentes productos derivados de la miel que posteriormente son envasados para su comercialización.
Uno de los productos principales es el ate de membrillo, que actualmente comercializan en presentaciones de medio kilo y un kilo. El medio kilo tiene un precio de 30 pesos, mientras que el kilo se ofrece en 60 pesos.
La productora también ofrece vino de membrillo y cremas, con un precio de 170 pesos por presentación, productos que forman parte de la variedad que puede encontrarse directamente con la familia.



Aunque el membrillo es parte de la identidad gastronómica de Aldama, la disponibilidad de la fruta en la región ha cambiado con el paso de los años. Josefina explicó que anteriormente existían más huertos, pero muchos fueron desapareciendo debido al crecimiento de la zona urbana y a la construcción de viviendas.
“Se hicieron muchas casas, ¿verdad? Quitaron los huertos para hacer casas”, comentó.
Por esta situación, actualmente la familia consigue el membrillo fuera de sus propios terrenos, aunque continúa buscando la materia prima dentro del estado de Chihuahua. Entre las zonas de donde actualmente puede provenir la fruta mencionó Flores Magón, además de otras regiones chihuahuenses.
La reducción de los huertos no es un fenómeno exclusivo de una familia. Información histórica del Gobierno del Estado identifica a la cajeta de membrillo como parte de la tradición gastronómica de Aldama, mientras que documentos y reportes sobre la producción regional señalan que tanto Aldama como Valle de Allende han sido zonas reconocidas por el cultivo del fruto y la elaboración de sus derivados.



Incluso el patrimonio cultural de Aldama mantiene presente al membrillo: en la descripción de su escudo municipal aparecen representados membrillos como símbolo de la producción de frutas y ates. La Secretaría de Turismo del Estado también identifica la cajeta de membrillo entre los alimentos tradicionales del municipio.
La elaboración tradicional consiste en cocinar la fruta y combinarla con azúcar hasta obtener la consistencia característica del ate o cajeta. En Aldama, este proceso se ha transmitido entre familias y forma parte de una actividad que agrega valor a la producción agrícola de la región.
Josefina Gamero Sigala mantiene abierta la venta de sus productos en avenida Juárez número 903, colonia Centro, en Aldama, donde ofrece el ate, las cremas, vino de membrillo y otros productos de elaboración familiar.
Para quienes deseen adquirirlos o conocer la disponibilidad de los productos, proporcionó los teléfonos 614 172 09 59 y 614 172 09 67.
Más allá de convertirse en un producto para acompañar la comida o disfrutar como dulce tradicional, el ate de membrillo representa para familias como la de Josefina una forma de conservar un oficio que sus padres desarrollaron durante años y que actualmente enfrenta el reto de conseguir una fruta cuyos antiguos huertos son cada vez menos frecuentes en Aldama.

