En medio de la controversia generada por el Colegio de Médicos Cirujanos de Chihuahua, el titular de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coespris), Luis Carlos Tarín Villamar, defendió la legitimidad del curso de cirugía plástica, estética y reconstructiva que se imparte en el Hospital Central bajo la administración del Instituto Chihuahuense de Salud (ICHISAL).  

Tarín aseguró que dicho curso se alinea perfectamente con el sistema nacional de residencias médicas y cuenta con una duración de cuatro años, cumpliendo todos los estándares establecidos. 

Las declaraciones del Dr. Tarín Villamar surgen en respuesta a las críticas emitidas por el Colegio de Médicos Cirujanos de Chihuahua, quienes solicitaron, a través de un desplegado en medios impresos, la intervención de la gobernadora para formar una comisión que revisara objetivamente el curso. La propuesta incluía que la comisión se constituyera por miembros de la Fiscalía del Estado, Coespris, el Colegio Estatal de Cirujanos Plásticos y un notario público. En caso de que el curso no cumpliera con los requisitos necesarios, se planteó la posibilidad de su cierre definitivo. 

«Este no es un curso breve, sino una especialidad con una duración de cuatro años conforme al sistema nacional de residencias médicas,» subrayó Tarín Villamar, añadiendo que todas las especialidades están reconocidas por el sistema nacional de residencias médicas y avaladas por los correspondientes organismos y leyes, incluyendo la Ley General de Salud y la Ley Estatal de Salud. 

Tarín también explicó que el reconocimiento y la certificación de estas especialidades recaen en los respectivos consejos especializados, y que los médicos deben presentarse ante estos consejos para obtener su certificación, confirmando así que poseen las habilidades técnicas y académicas necesarias para ejercer su especialidad. 

Por otro lado, Tarín Villamar abordó el caso de presunta mala praxis en el Centro Médico Colón, donde un procedimiento quirúrgico estético resultó en la muerte de una paciente. Señaló que, hasta el momento, el médico responsable no ha presentado la documentación necesaria para acreditar si posee un diplomado o una especialidad certificada. Sin embargo, el médico aún tiene un periodo para presentar los argumentos o alegatos requeridos para subsanar las observaciones que llevaron a la suspensión parcial del establecimiento. 

«Desde que tuvimos conocimiento del caso, aplicamos las sanciones que nuestras facultades nos permiten. Acudimos al lugar donde se practicó el procedimiento quirúrgico, revisamos tanto la infraestructura como la documentación del centro médico y, a raíz de los hechos, procedimos a la suspensión parcial del establecimiento», concluyó Tarín Villamar. 

La situación sigue siendo monitoreada de cerca por las autoridades sanitarias y se espera que las revisiones pertinentes proporcionen claridad adicional sobre la legitimidad y calidad de los programas de formación especializados en la región.