• Estuvo en tratamiento y seguimiento médico por leucemia aguda durante casi cuatro años consecutivos.
• Cumplió con las tres fases de la atención médica, por lo que se considera que superó con éxito la enfermedad.

Derek “N” de 8 años, tocó la “Campana de la Esperanza” del Hospital General Regional (HGR) No. 01, “Morelos”, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la entidad.

Lo anterior fue tras vencer una leucemia linfoblástica aguda, que lo tuvo en un proceso médico de atención durante casi cuatro años seguidos en esta unidad hospitalaria.

Así lo dio a conocer la jefa del servicio de Pediatría del HGR No. 01, doctora Brisa Orpinel Chávez, quien señaló que el menor cumplió con su ciclo de tratamiento programado, por lo que se considera que superó con éxito la enfermedad.

Indicó que el pequeño estuvo a cargo de la atención de la hematóloga pediatra, doctora Karla Lourdes Domínguez Rodríguez, quien puso todo su empeño y dedicación en el seguimiento del proceso médico.

Detalló que el paciente duró dos años en quimioterapias constantes y dos años más en control permanente, para monitorear la existencia de actividad de la enfermedad.

“Al no encontrar evolución en la leucemia, se determinó que estaba libre del padecimiento y, por lo tanto, listo para tocar la “Campana de la Esperanza”, que es un logro importante para él y para toda su familia”, señaló.

En esta pequeña y sencilla ceremonia, estuvieron presentes enfermeras, personal médico y padres de familia de otros niños que están internados en el servicio de Pediatría de esta unidad hospitalaria del IMSS.

En este evento, Derek y sus padres agradecieron ampliamente la atención y el servicio brindado por la Institución. “No me imagino haber pasado este proceso en otro hospital. Yo desde que entré al área de pediatría estoy muy agradecida con todos: doctores, enfermeras, nutriólogos, personal de trabajo social, directivos e incluso hasta los guardias de seguridad”, manifestó Leslie Hernández, madre del pequeño.

“En estos momentos me siento muy feliz y orgullosa de mi hijo. Tenía 4 años cuando comenzó todo, pero maduró mucho, comprendió de una manera impresionante lo que fue su enfermedad y gracias a Dios, y con todo el apoyo del IMSS, salimos adelante”, concluyó.