Colectivos LGBT+ y grupos conservadores chocan en protesta frente al congreso del estado en Chihuahua
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
El debate por el matrimonio igualitario convirtió este jueves al exterior del Congreso del Estado de Chihuahua en un escenario de confrontación política, social y cultural donde colectivos LGBT+, organizaciones conservadoras, activistas religiosos y elementos antimotines protagonizaron una de las jornadas más tensas registradas en torno al tema en los últimos años.
Desde antes del inicio de la sesión legislativa, las inmediaciones de la Plaza de Armas y del recinto legislativo amanecieron blindadas con vallas metálicas, policías estatales, controles de acceso y grupos antimotines, luego de días marcados por protestas, jaloneos y reclamos tras el retraso de la votación del dictamen para reformar el Código Civil del Estado.
La polarización fue evidente desde temprana hora. De un lado se concentraron colectivos de la diversidad sexual provenientes de distintos municipios del estado, quienes acudieron con banderas arcoíris, pancartas, música, tambores y consignas exigiendo que los diputados finalmente votaran la armonización legal del matrimonio entre personas del mismo sexo.
En paralelo, grupos conservadores y organizaciones religiosas se instalaron también frente al Congreso del Estado para exigir que la figura jurídica del matrimonio continúe siendo únicamente entre hombre y mujer, desplegando mensajes religiosos, rezos y consignas en defensa de la familia tradicional.
El ambiente escaló rápidamente entre gritos, consignas cruzadas y una auténtica “guerra” de bocinas y altavoces entre ambos grupos, mientras policías mantenían líneas de contención para evitar confrontaciones físicas directas entre manifestantes a favor y en contra del matrimonio igualitario.



Uno de los momentos que más llamó la atención durante la protesta ocurrió cuando una mujer en paños menores, con la cara pintada estilo geisha, comenzó a bailar frente a los elementos antimotines apostados en las puertas del Congreso del Estado, lanzando besos hacia los policías mientras era grabada por decenas de celulares y cámaras de medios de comunicación.
Las imágenes rápidamente comenzaron a circular entre asistentes, periodistas y usuarios en redes sociales, convirtiéndose en uno de los símbolos visuales más comentados de las manifestaciones por el matrimonio igualitario en Chihuahua.
A lo largo de la mañana también se registraron empujones, reclamos e intercambios verbales entre manifestantes a favor y en contra del matrimonio igualitario, en un contexto que ya venía cargado de tensión desde las protestas ocurridas días atrás en Ciudad Juárez, donde incluso se utilizaron extintores para dispersar manifestaciones en las instalaciones de Pueblito Mexicano.
La discusión legislativa ocurre luego de que colectivos LGBT+ acusaran al Congreso del Estado de retrasar durante años la armonización del Código Civil de Chihuahua con los criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pese a que en el estado las parejas del mismo sexo pueden casarse desde 2015 mediante disposiciones judiciales y administrativas.
Durante las manifestaciones, representantes de grupos conservadores entregaron un pliego petitorio respaldado, según afirmaron, por 52 asociaciones civiles.

José Medrano, uno de los participantes de las protestas contra la iniciativa, declaró que acudieron al Congreso del Estado para exigir “congruencia” a los diputados que anteriormente habrían firmado compromisos en defensa de la familia y la vida.
“Estamos manifestándonos aquí en el Congreso del Estado para exigirle a los diputados que sean congruentes”, expresó.
Durante su intervención, José Medrano rechazó que las uniones entre personas del mismo sexo sean consideradas matrimonio y sostuvo que la figura debe reservarse exclusivamente a la unión entre hombre y mujer.
Además, realizó declaraciones polémicas relacionadas con identidad de género y educación sexual, las cuales provocaron molestia inmediata entre integrantes de colectivos LGBT+ presentes en la manifestación.



Otra de las voces visibles de los grupos opositores fue Ruth Sánchez, coordinadora estatal de Iniciativa Ciudadana, quien aseguró que la movilización busca defender el concepto tradicional de familia y evitar, según dijo, una “distorsión” del matrimonio.
“Chihuahua necesita fortalecer el matrimonio, no distorsionarlo”, expresó durante la protesta.
En contraste, colectivos de la diversidad sexual defendieron la movilización como una exigencia de derechos humanos y acusaron a legisladores de utilizar políticamente el tema del matrimonio igualitario durante años.
Integrantes de organizaciones LGBT+ recordaron que Chihuahua continúa entre las últimas entidades que no han armonizado plenamente su legislación civil con la jurisprudencia de la Suprema Corte sobre matrimonio igualitario.
La tensión también estuvo marcada por antecedentes recientes dentro del mismo conflicto legislativo. Apenas esta semana, colectivos LGBT+ protestaron en Ciudad Juárez luego de que el dictamen no fuera incluido en el orden del día, situación que derivó en intentos de ingreso al recinto, forcejeos y acusaciones de represión.
Incluso, la diputada de Morena, Jael Argüelles Díaz, fue captada en medio de empujones junto a manifestantes durante las protestas anteriores, mientras acusaba al Congreso del Estado de mantener una deuda histórica con la comunidad LGBT+.
Mientras dentro del Congreso del Estado continuaba la discusión política, afuera el ambiente se mantenía dividido entre rezos, consignas, música, banderas arcoíris, discursos religiosos y presencia policiaca, reflejando el nivel de polarización social que el tema del matrimonio igualitario ha provocado en Chihuahua.
