“¡Hombre y mujer!”: grupos conservadores llegan al Congreso para rechazar matrimonio igualitario en Chihuahua
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
Con pancartas, consignas religiosas y mensajes en defensa de la familia tradicional, grupos conservadores y organizaciones civiles arribaron este jueves al exterior del Congreso del Estado de Chihuahua para manifestarse en contra de la discusión legislativa sobre el matrimonio igualitario, tema que volvió a polarizar el ambiente político y social en la entidad.
Desde temprana hora, las inmediaciones de la Plaza de Armas y del recinto legislativo comenzaron a llenarse de manifestantes tanto a favor como en contra de la reforma al Código Civil del Estado, mientras elementos antimotines resguardaban los accesos principales ante el riesgo de confrontaciones entre ambos grupos.
Los grupos opositores al matrimonio igualitario llegaron encabezados por activistas y representantes de organizaciones civiles y religiosas, quienes portaban carteles con frases como “Hombre y mujer” y mensajes relacionados con la defensa de la familia tradicional. Entre las voces visibles de la movilización estuvo Ruth Sánchez, integrante de Iniciativa Ciudadana, quien aseguró que el dictamen no debería ser aprobado por los diputados locales.
Durante las manifestaciones, integrantes de agrupaciones conservadoras insistieron en que la figura jurídica del matrimonio debe mantenerse únicamente entre hombre y mujer, postura que defendieron frente a colectivos LGBT+ que también se concentraron afuera del Congreso para exigir la aprobación de la reforma.
La tensión entre ambos sectores fue aumentando conforme avanzaba la mañana, con intercambio de consignas, gritos y posicionamientos encontrados sobre los derechos de las parejas del mismo sexo y la armonización de la legislación estatal.

El ambiente ya venía cargado de confrontación desde días anteriores, luego de que colectivos de la diversidad sexual protestaran en Ciudad Juárez por el retraso de la votación y acusaran a diputados del PAN de romper el quórum para evitar discutir el tema en el pleno legislativo.
Incluso, organizaciones LGBT+ denunciaron que Chihuahua mantiene una deuda histórica en materia de derechos civiles, al recordar que el estado continúa sin armonizar completamente su Código Civil pese a los criterios emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo.
En contraste, agrupaciones denominadas “pro familia” aseguraron que la reforma representa una amenaza para el modelo tradicional de familia y entregaron posicionamientos dirigidos a diputados locales para pedir que votaran en contra del dictamen.

La discusión también provocó divisiones políticas dentro del Congreso. Legisladores del PAN adelantaron públicamente que votarían en contra del dictamen, argumentando que la iniciativa no representa una prioridad legislativa y calificándola incluso como un “capricho” impulsado por colectivos de la diversidad sexual.
Mientras dentro del recinto continuaban las negociaciones políticas y el desarrollo de la sesión legislativa, afuera permanecían los grupos encontrados entre rezos, banderas arcoíris, discursos religiosos, consignas y fuerte presencia policiaca, reflejando el nivel de polarización que el tema del matrimonio igualitario ha generado en Chihuahua tras más de 16 años de debate público y jurídico.
