Aldo Gutiérrez demuestra que el alto rendimiento también se construye entre estudios, trabajo y entrenamiento
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
Para Aldo Gutiérrez Chávez, el deporte nunca desapareció, aunque durante años su vida se dividió entre los entrenamientos, las aulas, la investigación y el trabajo. Hoy, esa combinación vuelve a ponerse a prueba con su participación en Habilidad Física 100: México, experiencia que retomó después de una trayectoria como luchador de estilo grecorromano.
Originario de Chihuahua, Gutiérrez desarrolló una carrera deportiva que lo llevó a ser campeón universitario y campeón nacional de Primera Fuerza, además de integrar la Selección Nacional de México y competir en escenarios internacionales. Actualmente es profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Agrotecnológicas de la Universidad Autónoma de Chihuahua, donde ha desarrollado su carrera académica hasta obtener el grado de Doctor en Ciencias.
Pero regresar a una preparación física de alto nivel mientras mantiene sus responsabilidades profesionales no fue sencillo. Durante su preparación para Habilidad Física 100, recordó jornadas que comenzaban alrededor de las tres o cuatro de la mañana para entrenar, continuar posteriormente con sus actividades laborales y regresar por la tarde a otra sesión antes de retomar el entrenamiento de lucha.
El reto fue todavía mayor porque su vida no se limita al deporte. Aldo también es padre, académico, investigador y trabajador, por lo que encontrar espacios para prepararse físicamente implicó reorganizar prácticamente toda su rutina.
Su experiencia dentro del programa, en el que participaron atletas y personas con diferentes perfiles físicos y deportivos, le permitió enfrentarse a pruebas relacionadas con fuerza, resistencia, coordinación y capacidad mental, pero también comprobar hasta dónde podía llevar una preparación construida entre distintas responsabilidades.
La experiencia llegó después de años en los que la ciencia ocupó buena parte de su vida. Durante su formación académica tuvo que combinar entrenamientos y competencias con experimentos, trabajo de laboratorio, análisis de datos y elaboración de publicaciones científicas.
Aldo reconoce que hubo etapas en las que parecía difícil encontrar tiempo para volver a entrenar como antes, pero nunca abandonó por completo esa parte de su vida.
Por eso, cuando recibió la oportunidad de participar en Habilidad Física 100: México, decidió asumirla como un reto personal. Más allá de la competencia, buscó demostrar que es posible mantener una preparación deportiva exigente sin dejar de lado la formación profesional.
La experiencia también tiene para él un significado relacionado con las nuevas generaciones. Su intención es mostrar a los jóvenes que el deporte y los estudios no necesariamente tienen que seguir caminos separados y que existen posibilidades de construir una trayectoria en ambos ámbitos.
Aldo llevará parte de esa experiencia al Chihuahua Fight Experience, donde participará como uno de los especialistas invitados para compartir conocimientos relacionados con la preparación integral del atleta.
Para el luchador chihuahuense, regresar de esta manera al ámbito deportivo representa también una forma de reencontrarse con una disciplina que ha estado presente durante buena parte de su vida y de mostrar que, incluso después de cambiar de escenario, la mentalidad construida en el deporte permanece.
