Carlos Alberto, 32 años vendiendo dulces y enfrentando la vida sobre prótesis
Nota y fotos por: Silver Juárez Arce
Con 32 años dedicándose a la venta de dulces, Carlos Alberto Barraza Soto se mantiene diariamente en las calles del Centro Histórico de Chihuahua, donde ha encontrado en el trabajo una forma de salir adelante después de perder ambas piernas en un accidente.
Carlos tiene 56 años y relató que hace 32 años sufrió el accidente que provocó la amputación de sus dos piernas. Desde entonces, explicó, ha buscado la manera de continuar trabajando y obtener por sus propios medios el sustento diario.
Actualmente utiliza prótesis en ambas piernas, mismas que, de acuerdo con su testimonio, fueron proporcionadas por el Gobierno del Estado. Con ellas se desplaza por diferentes puntos de la ciudad mientras ofrece dulces y mazapanes a las personas que recorren la zona Centro.

Para Carlos, mantener una actividad laboral resulta fundamental, particularmente porque todavía se encuentra lejos de la edad establecida para acceder a algunos apoyos destinados a adultos mayores. Por ello, consideró importante que las personas con discapacidad que se encuentran en edad productiva también tengan alternativas que les permitan cubrir sus necesidades.
A lo largo de más de tres décadas, su rutina ha transcurrido entre las calles y plazas del Centro Histórico, donde comerciantes, trabajadores y personas que acuden a realizar sus actividades cotidianas forman parte de su día a día.
Pese a las dificultades que ha enfrentado desde aquel accidente, Carlos continúa trabajando y procurando mantenerse activo. Con sus dulces como herramienta de trabajo y sus prótesis para desplazarse, asegura que seguirá buscando la manera de salir adelante.

