Search for:
  • Home/
  • Mi Ciudad/
  • Pintura desprendida, madera dañada y una toma contra incendios sin agua: así estaba El Colonial

Pintura desprendida, madera dañada y una toma contra incendios sin agua: así estaba El Colonial

Redacción

Después de más de un año de que se documentaran las condiciones de deterioro de su fachada, este miércoles comenzaron los trabajos de mantenimiento y restauración exterior de El Colonial, inmueble que actualmente funciona como Teatro de la Ciudad, en pleno Centro Histórico de Chihuahua.

Trabajadores ya realizan labores sobre la fachada del histórico recinto, luego de que el Municipio informara un día antes sobre el inicio de los trabajos para atender el deterioro que presentaba el inmueble.

Las condiciones de la fachada habían sido señaladas desde el 22 de abril de 2025, cuando se documentó el desprendimiento de pintura, suciedad, daños en distintos elementos y otros signos de deterioro que afectaban la imagen del edificio.

Entre los puntos que requerían atención se encuentran las puertas y ventanas de madera, elementos originales que forman parte de la identidad arquitectónica de El Colonial y que presentan un evidente proceso de deterioro. Algunas piezas muestran afectaciones por el paso del tiempo y la humedad, por lo que su conservación resulta importante para evitar que el daño avance y posteriormente sea necesario realizar intervenciones más costosas para recuperar elementos históricos.

La fachada también presentaba pintura descarapelada, vidrios sucios, daños en la caja de luz, basura y diversas pintas, además del desgaste general de diferentes componentes del inmueble.

Otro de los puntos que había generado preocupación era una toma del sistema contra incendios, que se encontraba abierta y sin suministro de agua al momento de la revisión. La situación resultaba especialmente relevante debido a que el recinto mantiene actividades constantes y recibe público durante funciones, conciertos, presentaciones culturales y otros eventos.

El histórico letrero de “EL COLONIAL” también mostraba deterioro en sus elementos metálicos, con signos de oxidación y corrosión en los tubos que lo sostienen, condición que hacía necesario intervenirlo para evitar que el deterioro continuara afectando una de las características más reconocibles del inmueble.

En contraste con el exterior, el interior de El Colonial conserva actualmente condiciones generales adecuadas para continuar con sus actividades, aunque presenta algunos desperfectos menores derivados del uso constante. El deterioro observado antes de esta intervención se concentraba principalmente en la fachada.

El inmueble forma parte de la historia arquitectónica y cultural de Chihuahua desde hace más de un siglo. En el mismo sitio funcionó primero el Teatro Betancourt, construido a finales del siglo XIX; posteriormente se levantó el Teatro Centenario en 1910, inmueble que fue destruido por un incendio en 1938. Después de su reconstrucción, el recinto fue inaugurado el 21 de marzo de 1947 como Cine Colonial, nombre con el que permaneció identificado durante décadas.

El Cine Colonial cerró sus puertas en 1992 y permaneció fuera de funcionamiento hasta que el Ayuntamiento de Chihuahua adquirió el inmueble en el año 2000 para transformarlo en el actual Teatro de la Ciudad. La intervención conservó diversos elementos originales, entre ellos las puertas de madera y el histórico letrero de “EL COLONIAL”.

La recuperación concluyó con la reapertura del recinto en octubre de 2001, por lo que este año se cumplen aproximadamente 25 años de aquella intervención integral.

Posteriormente también se han realizado trabajos de mantenimiento. Existe, por ejemplo, documentación oficial de una intervención específica en la fachada principal del Teatro de la Ciudad durante junio de 2016, lo que confirma que el inmueble sí ha recibido trabajos posteriores a su restauración integral.

Ahora, con los trabajos que comenzaron esta semana, El Colonial vuelve a recibir atención en su exterior después de que el deterioro fuera documentado y señalado durante más de un año. La intervención resulta relevante no solamente para mejorar la imagen del inmueble, sino para preservar elementos históricos como sus puertas, ventanas, fachada y el emblemático letrero que conserva el nombre con el que generaciones de chihuahuenses identificaron este recinto.