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Gobernar en la calle, no desde el escritorio./La responsabilidad que no prescribe./El diálogo pendiente sobre Poniente 5

– Gobernar en la calle, no desde el escritorio
– La responsabilidad que no prescribe
– El diálogo pendiente sobre Poniente 5

POLÉMICA: La polémica por la ausencia de la gobernadora Maru Campos en Palacio de Gobierno revela una vieja discusión en la política mexicana: la diferencia entre estar y gobernar. Durante décadas, la imagen del gobernante estuvo asociada a la oficina, a las reuniones en edificios oficiales y a la rutina burocrática. Sin embargo, los tiempos han cambiado y la ciudadanía exige cada vez más presencia en territorio que presencia en un escritorio.

MARU: Las críticas hacia la mandataria surgieron a raíz de que durante varias semanas no se le observó de manera constante en Palacio. La respuesta fue inmediata. Maru Campos sostuvo que el trabajo gubernamental no depende de un inmueble y que gran parte de sus actividades se han concentrado en reuniones estratégicas con funcionarios de áreas clave como Salud y Hacienda, así como en la supervisión de programas y proyectos para distintas regiones del estado.

CHIHUAHUA: La realidad es que Chihuahua enfrenta desafíos que difícilmente pueden atenderse únicamente desde la capital. Seguridad, infraestructura, salud y desarrollo regional requieren recorridos, evaluaciones y contacto permanente con los municipios. En una entidad con enormes distancias geográficas, la movilidad del gobernante puede convertirse en una necesidad más que en una elección.

MUROS: No obstante, también es cierto que la política vive de símbolos. Palacio de Gobierno representa el centro del poder estatal y para muchos ciudadanos la presencia de la gobernadora en ese espacio transmite estabilidad, cercanía institucional y control de la administración. Por ello, aunque el trabajo continúe fuera de sus muros, la percepción pública puede generar dudas cuando la comunicación no logra explicar con claridad dónde se encuentra la titular del Ejecutivo y qué actividades realiza.

DELICIAS: Con la recta final del sexenio cada vez más cerca, la gobernadora enfrenta un escenario donde cada decisión será observada con lupa. Sus giras, como la anunciada en Delicias para fortalecer la seguridad pública y ampliar programas de salud, buscan enviar un mensaje claro: el gobierno sigue activo y concentrado en entregar resultados.

CIUDADANOS: La discusión de fondo, sin embargo, no debería centrarse en cuántas horas pasa un gobernante en su oficina, sino en los resultados que deja su gestión. Porque al final, los ciudadanos evalúan obras, servicios y soluciones a sus problemas cotidianos. La ubicación del escritorio importa; pero mucho más importa lo que se hace desde él, o fuera de él.

CRUZ: La comparecencia del alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, ante el Congreso del Estado dejó sobre la mesa una discusión que trasciende el tema fiscal y se adentra en el terreno de la responsabilidad pública. Más allá del adeudo relacionado con el Impuesto Sobre la Renta (ISR) retenido a trabajadores municipales, el debate se centró en una pregunta fundamental: ¿qué debe hacer un gobernante cuando detecta una posible irregularidad heredada de administraciones anteriores?

OLSON: El diputado Carlos Olson fue contundente al plantear que el problema no radica únicamente en la existencia de un adeudo, sino en la reacción que tuvo la autoridad municipal una vez que conoció la situación. Según el legislador, reconocer que se sabía del problema sin haber promovido denuncias o acciones legales para deslindar responsabilidades abre un nuevo frente de cuestionamientos sobre el actuar de la administración juarense.

LEY: La observación no es menor. En el servicio público, el conocimiento de una irregularidad implica también una obligación de actuar. La ley no solamente exige administrar recursos, sino también protegerlos y garantizar que cualquier posible afectación al patrimonio público o a los derechos de los trabajadores sea investigada y, en su caso, sancionada. Bajo esa lógica, la omisión puede convertirse en un tema tan relevante como la propia falta original.

SEÑAL: La comparecencia también reflejó el clima político que rodea a uno de los actores con mayor presencia electoral en Chihuahua. Cada declaración de Cruz Pérez Cuéllar es analizada no solo desde la óptica administrativa, sino también desde la política, particularmente cuando el alcalde es considerado una figura con aspiraciones futuras. Por ello, cualquier señal de debilidad en materia de transparencia o rendición de cuentas adquiere una dimensión mayor.

JUEGO: Mientras tanto, la ciudadanía sigue esperando respuestas concretas. Más allá de las acusaciones y los posicionamientos partidistas, lo que está en juego es la certeza sobre el manejo de los recursos públicos y la garantía de que las retenciones realizadas a los trabajadores recibieron el destino que marca la ley.

PÚBLICOS: La comparecencia terminó, pero el debate apenas comienza. Porque cuando se trata de recursos públicos, la responsabilidad no concluye con reconocer un problema; comienza precisamente en el momento en que se tiene conocimiento de él.

PONIENTE 5: En política, los desacuerdos son inevitables; lo importante es cómo se enfrentan. La reciente controversia en torno al proyecto Poniente 5 ha colocado en el centro de la discusión la necesidad de fortalecer los canales de comunicación entre el Gobierno Municipal y el Poder Legislativo, especialmente cuando se trata de obras de gran impacto para la ciudad.

AYUNTAMIENTO: La respuesta del secretario del Ayuntamiento, Roberto Fuentes, a los señalamientos del diputado Cuauhtémoc Estrada busca enviar un mensaje de apertura. Lejos de escalar el intercambio de declaraciones, el funcionario reiteró la disposición del Municipio para sostener una reunión y presentar de manera detallada la información relacionada con el proyecto. La postura oficial es clara: dialogar antes que confrontar.

DUDAS: Este tipo de diferencias suelen reflejar una realidad común en la administración pública. Los proyectos de infraestructura generan expectativas, dudas y cuestionamientos legítimos, particularmente cuando implican transformaciones importantes en la movilidad urbana o en el desarrollo de determinadas zonas de la ciudad. En ese contexto, la transparencia no solo es una obligación legal, sino también una herramienta política para construir confianza.

OBRA: La insistencia del Municipio en concretar un encuentro con el legislador revela que la discusión ya no gira únicamente alrededor de la obra, sino también sobre la forma en que se comparte la información con los distintos actores políticos. Mientras una parte solicita mayores explicaciones, la otra asegura estar lista para proporcionarlas y atender cualquier inquietud.

COMUNICACIÓN: Más allá de quién tenga la razón en este intercambio, el episodio deja una lección importante: los proyectos públicos adquieren mayor legitimidad cuando son explicados, debatidos y sometidos al escrutinio de la sociedad y sus representantes. La falta de comunicación suele alimentar sospechas; el diálogo, en cambio, puede disiparlas.

DESARROLLO: Poniente 5 representa una de las apuestas de infraestructura más relevantes para la capital y, por ello, es natural que exista interés en conocer sus alcances, costos y beneficios. La ciudadanía espera que las diferencias políticas no se conviertan en obstáculos para el desarrollo, sino en oportunidades para enriquecer el análisis y fortalecer la rendición de cuentas.

OFICIOS: Ahora la pelota parece estar en la cancha del diálogo. Si ambas partes logran sentarse a la mesa, el debate podría pasar de los oficios y declaraciones públicas a una discusión técnica y transparente. Y cuando se trata del futuro de la ciudad, ese siempre será el mejor camino.