México busca reducir aranceles en segunda ronda del T-MEC: Sheinbaum evita polémica con EE.UU.
Ciudad de México / Washington.— La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes que una negociación exitosa del T-MEC no solo debe garantizar la continuidad del acuerdo, sino también lograr una reducción “importante” de los aranceles que Estados Unidos mantiene sobre sectores estratégicos como el automotriz, el acero y el aluminio.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, encabeza esta semana el equipo negociador en Washington, D.C., donde se lleva a cabo la segunda ronda de conversaciones bilaterales. El funcionario adelantó que presentará propuestas respaldadas por la industria mexicana, con el objetivo de mantener la posición relativa de México como país con los aranceles más bajos en sus exportaciones hacia EE.UU.
Sheinbaum recordó que el T-MEC surgió durante la primera administración de Donald Trump tras la finalización del TLCAN, y subrayó que el acuerdo ha sido benéfico para las tres economías. La mandataria incluso señaló que, de ser necesario, estaría dispuesta a dialogar directamente con su homólogo estadounidense para destrabar la negociación.
Los aranceles en cuestión forman parte de la sección 232, que EE.UU. aplica bajo argumentos de seguridad nacional.
México busca reducirlos, aunque Ebrard ya había descartado la posibilidad de alcanzar una tarifa cero.
Una tercera ronda de negociaciones está prevista para julio en la Ciudad de México, con miras a la revisión conjunta de 2026.
En paralelo, Sheinbaum evitó polemizar con la zar antidrogas estadounidense, Sara Carter, quien acusó a funcionarios mexicanos de vínculos con el narcotráfico. “No quiero entrar en debate con ella, conocen nuestra posición”, respondió la presidenta, reiterando que México colaborará en el combate al tráfico de drogas por razones humanitarias y de seguridad compartida, pero siempre bajo el principio de soberanía.
Comentario
México insiste en reducir aranceles mientras Trump recuerda que el T-MEC “tiene los días contados”. Sheinbaum dice que todo está bajo control y que, si hace falta, hablará directamente con Trump. Claro, porque nada tranquiliza más que negociar con alguien que cree que los aranceles son armas de seguridad nacional.
México busca continuidad y rebajas, EE.UU. ofrece dudas y advertencias. El T-MEC parece más un pulso político que un tratado comercial.
