Ariadna Montiel acelera la estrategia de Morena en Coahuila
Coahuila, México. La presidenta de Morena, Ariadna Montiel, ha puesto en marcha un operativo electoral para intentar avanzar en uno de los últimos bastiones del PRI. Con elecciones locales programadas para junio, la dirigente guinda busca romper la hegemonía priista en un estado donde la 4T nunca ha ganado un distrito local.
En política, los símbolos pesan tanto como los números. Y en Coahuila, los números nunca han estado del lado de Morena. El PRI mantiene un bastión que parece inexpugnable: nunca ha perdido un distrito local y conserva el control territorial con la dupla de Rubén Moreira y el gobernador Esteban Villegas.
Tras la movilización en Chihuahua, la dirigente guinda definió un plan territorial que incluye la distribución de los 16 distritos locales entre las figuras del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), con el objetivo de mostrar músculo organizativo y comenzar a ganar espacios en un estado históricamente adverso.
El terreno hostil
Coahuila es considerado un reducto priista. El partido tricolor mantiene el control político y territorial bajo el liderazgo de Rubén Moreira en San Lázaro y el gobernador Esteban Villegas. Morena nunca ha gobernado el estado ni ha ganado un distrito local, lo que convierte la elección en un reto simbólico más que en una expectativa de triunfo inmediato.
La estrategia de Montiel
- Distribución de distritos: Cada integrante del CEN se hará cargo de un distrito para garantizar presencia territorial.
- Optimismo moderado: Estimaciones internas sugieren que Morena podría ganar hasta tres distritos, lo que sería un avance simbólico hacia la elección de 2029.
- Coordinación federal: El diputado Emiliano Álvarez coordina el trabajo de legisladores federales para reforzar la campaña local.
Riesgos para la presidenta
Montiel asumió recientemente la dirigencia y carga con el peso de los resultados. Una derrota en Coahuila podría marcar sus primeros problemas internos, pues el tiempo de trabajo no ha sido suficiente para revertir lo hecho por su antecesora, Luisa María Alcalde.
La elección será también una prueba de liderazgo y cohesión dentro de la alianza oficialista, que competirá junto al PT pero sin el Verde.
En ese terreno hostil, Ariadna Montiel decidió jugarse una carta arriesgada. Tras la movilización en Chihuahua, la presidenta de Morena acelera los preparativos para la elección local de junio, repartiendo los 16 distritos entre las figuras del Comité Ejecutivo Nacional. La lógica es simple: si no se puede ganar todo, al menos se debe mostrar músculo organizativo.
Comentario editorial
Morena reparte distritos en Coahuila como si fueran boletos de rifa, pero el PRI sigue siendo el dueño de la tómbola. Ariadna Montiel dice: “Si no ganamos, que no sea porque no trabajamos”. El problema es que en este estado el trabajo de Morena parece más un ensayo escolar frente a la maquinaria priista. Y en las rifas políticas, los peluches siempre terminan en manos del mismo ganador.
