INE,La elección judicial más cara de la historia: 21 mil millones en juego
Muy costosa elección judicial del 2027; piden aplazarla
Ciudad de México, 14 de mayo de 2026 (Más Información)
El Instituto Nacional Electoral (INE) encendió las alarmas: la elección judicial prevista para 2027 podría convertirse en el proceso más caro y complejo de la historia reciente. La presidenta del organismo, Guadalupe Taddei, entregó a legisladores un diagnóstico contundente: si se realiza de manera concurrente con los comicios federales y locales, el gasto rondaría los 21 mil millones de pesos.
La cifra no es menor. Tan solo la elección judicial, por sí misma, tendría un costo aproximado de 8,500 millones de pesos en 2027. En contraste, aplazarla a 2028 reduciría la estimación a 6 mil millones, según cálculos del INE.
Los números detrás del dilema
• 354 mil casillas tendrían que instalarse en todo el país.
• 980 millones de boletas deberían imprimirse.
• Se requeriría contratar a 100 mil capacitadores y asistentes electorales.
• Además, ampliar bodegas, espacios de cómputo y mecanismos de recolección.
El problema no es solo financiero. El INE advirtió que la concurrencia complicaría la participación ciudadana: los votantes tendrían que acudir a una casilla para elegir cargos ordinarios y luego trasladarse a otra para votar por jueces. En la primera elección judicial, la participación apenas alcanzó entre 12.8 y 13%, y mantener el esquema podría perpetuar ese desinterés.
La propuesta de aplazamiento fue presentada a Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador de Morena. Monreal reconoció que los consejeros tienen razón en gran parte y se mostró abierto a mover la elección a 2028, aunque subrayó que la decisión requiere una reforma constitucional aprobada por el Congreso y la mayoría de las legislaturas estatales.
En paralelo, legisladores de Morena ya trabajan en una iniciativa para modificar las reglas del proceso, incluida la selección de candidaturas. El INE, por su parte, planteó rediseñar las boletas judiciales para hacerlas más comprensibles, ante la enorme cantidad de cargos e información que contienen.
Comentario editorial
El dilema de la elección judicial no es solo de pesos y centavos: es un espejo de la tensión entre la viabilidad democrática y la viabilidad financiera. ¿Vale la pena gastar 21 mil millones en un proceso que apenas convoca a un 13% de los ciudadanos? ¿O es mejor aplazarlo y rediseñarlo para que sea más accesible y menos oneroso?
La respuesta no está en los números, sino en la confianza. Si la ciudadanía percibe que la elección judicial es un trámite burocrático y costoso, la legitimidad del modelo quedará en entredicho. El reto es doble: garantizar austeridad sin sacrificar participación, y demostrar que la justicia también puede ser democrática sin convertirse en un lujo.
