Morena enfrenta un revés legislativo con la reforma electoral
Ciudad de México. La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum parece naufragar en la Cámara de Diputados. El coordinador de Morena, Ricardo Monreal, ya comunicó a su bancada que no existen los votos suficientes para aprobar la iniciativa, debido a la falta de respaldo del Partido Verde y del PT.
Una sesión exprés para contener el golpe
Monreal prepara una sesión breve este miércoles, con apenas una intervención por grupo parlamentario. La estrategia busca reducir el ruido mediático y evitar que el rechazo a la reforma se convierta en un espectáculo político que golpee directamente a la presidenta. “La intención es que haya poco ruido”, reconoció un diputado morenista que participa en las negociaciones.
El trasfondo político
La negativa de los aliados no es nueva: desde el inicio se sabía que sin el Verde y el PT la reforma no tendría futuro en San Lázaro. Morena intenta ahora controlar los daños, consciente de que la iniciativa era una de las banderas de campaña de Sheinbaum. El revés se suma al retraso de otra propuesta presidencial, la reforma contra el nepotismo, que fue pospuesta hasta 2030.
Impacto en la alianza
El rechazo genera tensiones dentro de la coalición oficialista. En Morena advierten que la falta de apoyo podría tener consecuencias en las negociaciones por las candidaturas de 2027, cuando se repartirán 17 gobernaturas y cientos de cargos legislativos. “Si no nos apoyan, podríamos entregarles menos cosas”, deslizan en el grupo parlamentario.
Riesgo para la narrativa presidencial
Al interior de la 4T algunos consideran que la reforma no debió ser bandera directa de Sheinbaum, sino de legisladores, para evitar que el fracaso recaiga sobre ella. El desafío ahora es transformar el revés en una oportunidad política, aunque el escenario luce complicado: la presidenta se comprometió públicamente con la reforma y su rechazo podría ser interpretado como una derrota personal.
En conclusión, Morena enfrenta un dilema: contener el impacto de un revés legislativo que expone fisuras en su alianza y que podría condicionar las negociaciones rumbo a las elecciones de 2027. La sesión exprés será un intento de minimizar el golpe, pero la política mexicana rara vez se mueve en silencio.
